jueves, 5 de mayo de 2016

Limites del Recurso de Casación

Del análisis del planteamiento del recurso de casación propuesto, puede afirmarse que los recurrentes le atribuyen los vicios denunciados tanto a la Corte de Apelaciones como al Tribunal de Juicio, pudiéndose constatar que  su pretensión final es atacar la valoración que de los elementos probatorios realizó el Tribunal de Primera Instancia, todo ello por cuanto ambas sentencias son contrarias a los intereses de sus defendidos, lo que indudablemente no es factible a través del recurso de casación, por cuanto dicho recurso extraordinario, sólo procede contra los fallos dictados por las cortes de apelaciones.  
 
Siendo oportuno resaltar que no puede pretenderse  a través del recurso de casación, revisar decisiones de los tribunales de control o juicio por no ser favorables, ya que esta etapa del proceso no es una tercera instancia que puede conocer de todas las decisiones que el recurrente desee.

Resulta claro que la voluntad real de los recurrentes es impugnar tanto los hechos acreditados por la instancia, como los elementos probatorios debatidos en el juicio oral y público, atacando directamente la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal de Juicio, atribuyéndole vicios de fondo a la alzada que no le competen conforme a la ley; lo cual se evidencia cuando señalan  expresamente que: “…Es importante resaltar lo que constituye una falta de aplicación por parte de la decisión emitida por la Corte de Apelaciones, ya que al no especificar por qué considera que la sentencia de juicio no incurrió en una violación de los principios de las máximas experiencias(sic)  y las reglas de la lógicas (sic) denunciadas por los recurrentes, vulnerando una parte fundamental de la estructura que debe contener toda sentencia…” .

En tal sentido cabe destacar que las Cortes de Apelaciones no pueden valorar con criterios propios las pruebas fijadas en el juicio de instancia ni establecer hechos por su cuenta, por cuanto los vicios referidos a la valoración de los elementos probatorios, no son censurables por los jueces del Tribunal de Alzada, ni por la Sala de Casación Penal, pues de acuerdo con los principios de oralidad, inmediación y contradicción, esta facultad es exclusiva de los jueces de juicio.

De igual forma es importante señalar que:

“… el desacuerdo con el razonamiento establecido por los jueces de alzada no puede ser atribuido como un vicio de inmotivación…”  ( Sent 173 de fecha 21-05-2010, se reitera sentencia 116 del 3-03-2008, Sala de Casación Penal  ).

Finalmente, vale la oportunidad para reiterar que el recurso de casación no es el medio para impugnar los supuestos vicios cometidos por los Juzgados de Primera Instancia (en este caso la apreciación de las pruebas debatidas en el juicio oral) sino los cometidos por las Cortes de Apelaciones, las cuales sólo valoran pruebas cuando éstas se ofrezcan junto al recurso de apelación. De tal manera que cuando se interpone el recurso de casación, este debe estar dirigido a los vicios propios del fallo emitido por las Cortes de Apelaciones, que son las decisiones recurribles mediante el recurso de casación, según lo dispuesto en el artículo 451 del Código Orgánico Procesal Penal.

En razón de lo expuesto, la Sala considera procedente DESESTIMAR POR MANIFIESTAMENTE INFUNDADO,  el  recurso  de  casación   propuesto


lunes, 2 de mayo de 2016

Vicio de incompetencia de la Corte de Apelaciones

Ello así, para esta Sala de Casación Penal resulta evidente que la alzada, a pesar de haber señalado que su pronunciamiento se basaba en los hechos acreditados por la juzgadora de juicio, así como, en los medios de prueba debatidos en el contradictorio, realizó un juicio de valor para afirmar que no había quedado demostrada la actitud dolosa del ciudadano Manuel Joaquín Da Costa Mejía, ya que, en su criterio, existieron circunstancias que de haber sido analizadas conducían al cambio de la calificación del hecho punible atribuido con base en el principio del “in dubio pro reo”; de manera particular, la circunstancia demostrada por la testigo Leonela María González, referida a que el acusado primeramente retrocedió el vehículo y luego fue que lo echó andar hacia adelante “como para esquivar a la persona que tenía acostada al frente”, por lo que finalmente estimó que se encuentra demostrado el tipo penal contenido en el artículo 409 del Código Penal.

Conforme con lo expuesto, la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Trujillo, valoró el resultado probatorio fijado por el Tribunal de Juicio, concretamente, el testimonio rendido por la ciudadana Leonela María González, circunstancia que originó la determinación de unos hechos distintos a los acreditados por la instancia en la sentencia condenatoria.

Al respecto, ha sido criterio de la Sala de Casación Penal en cuanto a la determinación de los hechos y el principio de inmediación, el siguiente:

“(…) También la Sala considera, que la sentencia cercena el principio de inmediación procesal establecido en el artículo 16 del Código Orgánico Procesal Penal, según el cual el juez llamado a sentenciar es aquel que haya asistido al debate y podido formarse convicción, ya que este principio es una garantía primordial para un proceso justo y sobre todo para la emisión fundada de las sentencias. Siendo así que no puede un juez dictar sentencia, en un proceso en cuya vista y escucha no estuviera presente directamente en cuanto se diga en el juicio y en todas las incidencias en su seno suscitadas; es decir que por imperativo de su falta de inmediación respecto a la pruebas practicadas en el juicio oral, la Corte de Apelaciones no puede valorar con criterios propios las pruebas fijadas en el juicio de instancia ni establecer los hechos del proceso por su cuenta (…)” [Sentencia N° 103 del 20 de abril de 2005].

Acorde con el citado criterio, es menester señalar que los principios de inmediación, contradicción y oralidad de la prueba dentro del sistema penal acusatorio venezolano contienen una caracterización trascendental. La inmediación permite al juez percibir de su fuente directa las pruebas y las alegaciones de las partes; la contradicción comprende el derecho que tiene la parte contra quien se presenta una prueba de tener la oportunidad procesal para conocerla, oponerse, intervenir en su práctica y contraprobar; mientras que, la oralidad permite que la prueba sea proyectada en el proceso.

Ello es la razón por la cual esta Máxima Instancia haya debatido y examinado la naturaleza y alcance de estos principios contenidos en el Código Orgánico Procesal Penal, en el ámbito del sistema acusatorio venezolano. Así, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia número 1821, del 1° de diciembre de 2011, precisó lo siguiente:

“(…) debe la Sala remitirse a lo establecido en la norma penal procesal sobre la apreciación de las pruebas, previo el pronunciamiento de esta denuncia.

Sobre este punto los artículos 14, 16 y 199 del Código Procesal Penal establecen lo siguiente:

‘Artículo 14. Oralidad. El juicio será oral y sólo se apreciarán las pruebas incorporadas en la audiencia, conforme a las disposiciones de este Código’.

‘Artículo 16. Inmediación: Los jueces y juezas que han de pronunciar la sentencia deben presenciar, ininterrumpidamente, el debate y la incorporación de las pruebas de las cuales obtienen su convencimiento’.

‘Artículo 199. Presupuesto de la apreciación. Para que las pruebas puedan ser apreciadas por el tribunal, su práctica debe efectuarse con estricta observancia de las disposiciones establecidas en este Código’.

De estas normas del Código Orgánico Procesal Penal puede colegirse que las pruebas deben ser practicadas con estricto apego a la norma procesal penal y la oportunidad procesal para su apreciación está reservada a la audiencia en la cual son incorporadas en presencia del juez o de los jueces si fueren varios, lo que les permite obtener el convencimiento que servirá de fundamento de su decisión.

De allí que esta Sala aprecia que, en virtud de los principios de inmediación y contradicción que rigen de manera estricta el proceso penal, la competencia para valorar las pruebas debatidas en el juicio oral y público corresponde única y exclusivamente al juez o jueces de juicio, conforme a lo dispuesto en el Código Orgánico Procesal Penal, ello en razón de que se trata de medios probatorios que corresponden a esa etapa del proceso y que deben ser debatidas y controladas por las partes en la audiencia de juicio y en presencia del juez de juicio, quien debe apreciarlas para extraer el convencimiento que le llevará a dictar un pronunciamiento determinado.

Es por tal motivo que, en el caso bajo estudio, la referida Sala N° 1 de la Corte de Apelaciones, actuando como tribunal de alzada, no era competente ni tenía facultad alguna para valorar las pruebas que fueron incorporadas por las partes en la audiencia de juicio, la cual no presenció porque ello corresponde a la primera instancia penal.

En este sentido, es preciso ratificar que según lo previsto en los artículos 455 y 456 eiusdem, la competencia de la alzada penal está limitada a pronunciarse respecto de las pruebas presentadas en esa instancia, de manera que al haber apreciado el cúmulo probatorio incorporado en la primera instancia, específicamente en la audiencia de juicio, incurrió en el vicio de incompetencia y con ello lesionó el derecho al debido proceso del accionante (…)” [Resaltado de esta Sala].

En sintonía con la jurisprudencia ut supra transcrita la aplicación de estos principios en nuestro sistema procesal penal acusatorio resulta de cardinal importancia, por cuanto es precisamente durante el juicio oral cuando deben practicarse las pruebas ante el juez que va a dictar sentencia. De allí que, a luz de dichos principios, según Roxin, el juez debe proferir una sentencia de acuerdo con sus propias impresiones personales, que obtiene del acusado y de los medios de prueba en el curso del juicio oral, lo cual no es óbice para que, en casos excepcionales, se puedan practicar pruebas anticipadas, a condición de que se respeten todas las garantías procesales. [Vid. Claus Roxin, Derecho Procesal Penal, Buenos Aires, 2000].

En suma, los principios de oralidad, contradicción y de inmediatez de la prueba resultan esenciales en el sistema penal acusatorio venezolano, por cuanto apuntan a que las pruebas practicadas durante el juicio oral se rindan con conocimiento de la otra parte para que tenga oportunidad de hacer valer sus derechos y a su vez sean apreciadas directamente por el juez, que de esta manera formará su criterio con mayor posibilidad de acierto.

En atención a lo señalado, en el presente caso, esta Sala de Casación Penal evidenció que, indudablemente, la alzada modificó el fallo dictado por el Tribunal Cuarto de Primera Instancia en Función de Juicio, sobre la base de circunstancias subjetivas como lo fue la intencionalidad del acusado, apreciando los elementos probatorios previamente debatidos en el juicio oral y público, lo cual produjo la modificación de los hechos acreditados en el juicio.

Por otra parte, cabe señalar que cuando la Corte de Apelaciones apreció que el ciudadano Manuel Joaquín Da Costa Mejía no actuó con la intención de generar un daño a la víctima, incurrió en un juicio de valor, el cual sólo debe ser apreciado, como en efecto lo hizo, la Juzgadora de Primera Instancia en Funciones de Juicio, durante el debate oral y público, pues es el momento procesal idóneo en el que se determinará si efectivamente se dan los elementos de culpabilidad del procesado, tomando en consideración los hechos atribuidos por el Ministerio Público y las pruebas debidamente promovidas y evacuadas por las partes para su apreciación y valoración.

Al respecto, esta Sala de Casación Penal ha establecido de manera reiterada, que las cortes de apelaciones, bajo ninguna circunstancia, pueden analizar, comparar, ni valorar pruebas, pues la determinación precisa y circunstanciada de los hechos que se estiman acreditados para la configuración de los delitos analizados, corresponde a los juzgados de juicio, en virtud del principio de inmediación, y por ello, dichas cortes estarán sujetas a los hechos ya establecidos.

De allí, que los tribunales colegiados al momento de resolver un recurso de apelación, conocen de los errores de Derecho en los que puedan haber incurrido los sentenciadores de la primera instancia, por lo que, como se refirió anteriormente, el análisis, comparación y valoración de pruebas, es una actividad propia de los tribunales de juicio; las cortes de apelaciones sólo pueden valorar aquellas pruebas que hayan sido promovidas en el recurso de apelación, de conformidad con el artículo 448 del Código Orgánico Procesal Penal.

Al respecto, esta Sala de Casación Penal ha establecido que:

“(…) El conocimiento que sobre los hechos tienen las cortes de apelaciones, se produce de manera indirecta y mediata, por cuanto es un tribunal que conoce de Derecho y de los posibles vicios cometidos en el juicio que precede a la sentencia recurrida. Por ello, le está vedado dictar una decisión propia, estableciendo hechos nuevos o considerando y desvirtuando pruebas ya fijadas por el tribunal de instancia, lo cual atentaría contra el principio de inmediación que garantiza el sistema acusatorio (…)” [Sentencia N° 37, del 14 de febrero de 2013].

De acuerdo con la decisión citada, esta Sala de Casación Penal reitera que los Tribunales Colegiados sólo pueden constatar si los Tribunales de Juicio analizaron las pruebas, en atención a las previsiones del ordenamiento jurídico, si alguna de ellas es ilícita y si fueron valoradas con apego a las reglas de la lógica, la sana crítica y las máximas de experiencia del sentenciador de juicio, no pudiendo, y en ello insiste la Sala, valorarlas para modificar los hechos fijados por el tribunal.

Asimismo, resulta oportuno señalar el criterio que ha mantenido esta Sala de Casación Penal, respecto a la labor de los tribunales de alzada, en específico que:

“(…) las Cortes de Apelaciones no pueden apreciar ni valorar las pruebas que fueron debatidas en juicio, con la finalidad de acreditar hechos distintos a los fijados por el Tribunal de Juicio y pronunciarse sobre la absolución o condenatoria del acusado (…)” [Sentencia N° 160, del 17 de mayo de 2013].

Bajo estos supuestos, esta Sala de Casación Penal concluye que, en el presente caso, la alzada dictó sentencia propia con fundamento en el hecho de que los medios de prueba debatidos en el juicio oral y público, sólo acreditaban que el acusado actuó de manera imprudente por cuanto retrocedió el vehículo y luego fue que lo echó andar hacia adelante “como para esquivar a la persona que tenía acostada al frente”, desvirtuando por consiguiente los hechos acreditados por el Tribunal Cuarto de Primera Instancia en Función de Juicio del referido Circuito Judicial Penal del estado Trujillo, vulnerando con ello los principios de oralidad, inmediación y contradicción.

De igual modo, en el caso que nos ocupa, la decisión impugnada en casación adolece del vicio de contradicción pues la alzada afirmó, por una parte, que las cortes de apelaciones deben respetar los hechos debatidos en el contradictorio al momento de dictar su sentencia y, por otra, realizó un juicio de valor sobre la supuesta intencionalidad del acusado en la comisión del delito que le fue atribuido por el Ministerio Público, y por el cual resultó condenado, considerando además que, de los medios de prueba debatidos en el contradictorio, no se logró establecer que el ciudadano Manuel Joaquín Da Costa Mejía, actuara con el ánimo de matar, contraviniendo de manera súbita las normas establecidas en nuestro texto adjetivo penal, las cuales garantizan la igualdad entre las partes, el derecho a la defensa y la tutela judicial efectiva.

A lo señalado, cabe agregar que la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Trujillo, pese a que apoyó su fallo en la previsión contenida en el artículo 449 del Código Orgánico Procesal Penal, sin embargo, dicho precepto legal no faculta a las cortes de apelaciones a dictar sentencia propia modificando los hechos acreditados por el Tribunal de Juicio, tal como ocurrió en el caso de marras, toda vez que las sentencias propias que dicten las cortes de apelaciones solo pueden fundarse en los hechos comprobados por el sentenciador de primera instancia, en garantía del régimen probatorio previsto en el sistema acusatorio venezolano.

En consecuencia, esta Sala de Casación Penal advierte que la decisión dictada por la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Trujillo, incurrió en el vicio denunciado por el representante del Ministerio Público, por haber realizado un juicio de valor para arribar a la conclusión de que la conducta desplegada por el ciudadano Manuel Joaquín Da Costa Mejía no se adecuaba en el tipo penal del delito de homicidio intencional, sino que, por el contrario, al haber actuado sin intención de causar la muerte al ciudadano Rufino Alexander Dávila Ramírez, el hecho punible cometido era el delito de homicidio culposo, tipificado en el artículo 409 del Código Penal, razón por la cual resulta forzoso para esta Sala de Casación Penal declarar con lugar el recurso de casación ejercido por el Fiscal Auxiliar Interino Encargado de la Fiscalía Tercera del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del estado Trujillo y, en consecuencia, anula el fallo dictado el 9 de julio de 2015, por la referida Corte de Apelaciones y ordena remitir el expediente a la Presidencia del Circuito Judicial Penal del estado Trujillo, para que una Sala Accidental, conozca del recurso de apelación planteado prescindiendo de los vicios que originaron la presente nulidad. Así se decide.    

http://historico.tsj.gob.ve/decisiones/scp/abril/187465-178-11416-2016-C15-410.HTML

domingo, 1 de mayo de 2016

La Reactancia: Será que estamos siendo manipulados?

La Reactancia es una reacción emocional en contradicción directa a reglas o regulaciones que amenazan o suprimen ciertas libertades en la conducta. Puede ocurrir cuando alguien es fuertemente presionado para aceptar un determinado punto de vista o actitud. La Reactancia puede causar que una persona adopte o endurezca un punto de vista o actitud contraria a la intencionada y también incrementa la resistencia a la persuasión. Ejemplos sencillos son una persona que se interesa más en alguien que le gusta porque “se hace el/la difícil”, o cuando se le dice a un niño que no se quiere alimentar "no comas lo vegetales si no quieres me los comeré yo y no te voy a dejar nada". La gente que utiliza la "psicología inversa" (también conocida como técnicas de intervención paradójica) está utilizándola , y tiene conciencia de ello, al menos informalmente, al intentar influir en alguien al expresar lo contrario de lo que desea obtener. Este es un método utilizado frecuentemente en fraudes o para efectuar ventas poco éticas, manipulando al consumidor para que elija una opción que no necesariamente elegiría usando la lógica.

La Reactancia psicológica ocurre en respuesta a una amenaza a la libertad de la conducta percibida[1] .[2] La libertad de alguien de elegir cómo y cuándo conducir su propia conducta, el grado en que uno es consciente de esa libertad –y su capacidad para determinar conductas necesarias para satisfacer esa libertad- inciden en la generación de la Reactancia psicológica. Se cree que si la libertad de conducta de alguien es amenazada o reducida, él o ella se volverá motivacionalmente exaltado. El miedo a experimentar la pérdida de mayores libertades puede provocar esta exaltación y motivar el restablecimiento de la libertad amenazada. Debido a que este estado emocional es el resultado de la reducción percibida de la libertad de acción, es considerado una “estrategia de contrafuerza” y por lo tanto es llamada “Reactancia psicológica”.

Hay cuatro elementos importantes en la teoría de la psicología inversa: la libertad percibida, la amenaza a la libertad, la reactancia y el restablecimiento de la libertad. La libertad no es una consideración abstracta sino un sentimiento asociado con conductas reales. Las conductas libres se refieren a acciones, emociones y actitudes.

Parámetros de la reactancia

1. Expectativa de libertad: Sólo se experimentará cuando la persona se percibe a sí mismo libre para ocuparse de la conducta amenazada. Cuanta más libertad siente una persona que tiene, más reactancia será activada, pero si no siente que tiene esa libertad, no experimentará reactancia.

2. Fuerza de la amenaza: Cuanto mayor sea la amenaza, mayor cantidad de reactancia se activará, produciéndose la máxima reactancia cuando la libertad sea totalmente eliminada. Puede activarse reactancia cuando se observa a alguien que experimenta la amenaza, y por similaridad, también ve uno amenazada su libertad (si le impiden a un compañero que tome café se sentirá amenazado).

3. Importancia de la libertad: Cuanto más importante sea para una persona la libertad amenazada, más reactancia experimentará. Si la libertad amenazada es importante y hay una única forma (la amenazada) de satisfacer una determinada necesidad, la reactancia experimentada será máxima.

4. Implicación de otras libertades: Se activará mayor reactancia cuando se vean implicadas por una amenaza mayor número de libertades. La reactancia estará en función del grado en que la amenaza pueda tener implicaciones para su conducta futura (si ese tipo de amenazas pueden repetirse en el futuro).

5. Legitimidad de la amenaza: La cantidad de reactancia va a depender de la legitimidad de la fuente que amenaza la libertad. Si la amenaza procede de una fuente importante de autoridad, la reactancia puede ser menor al implicar, p.ej. sólo las conductas propias del contexto en que se produce la amenaza. Si se trata de limitaciones impuestas por la ley, suscitarán intentos indirectos de restauración de la libertad.

Efectos de la reactancia

1. Restauración directa: Se trataría de recuperar la libertad amenazada comprometiéndose, precisamente, en llevar a cabo la conducta amenazada (un adolescente está más tiempo con un amigo prohibido). Este tipo de restauración dependerá de los costes esperados por no acatar la amenaza y, sería imposible si la libertad ha sido completamente eliminada.

2. Restauración indirecta: La persona puede realizar una conducta que sea equivalente a la amenazada (al niño se le prohíbe pegar a su hermana y le saca la lengua) o bien, puede realizar la amenaza manteniendo su libertad de acción (si ya no puede tomar café, pasa el mismo tiempo hablando por teléfono), e incluso puede conseguirse una restauración vicaria (el hermano puede conseguir el permiso para él).

3. Respuestas subjetivas: La persona puede intentar una reestructuración cognitiva de la situación que activa la reactancia. Puede cambiar el atractivo de las alternativas posibles y de la alternativa eliminada, o puede mostrar hostilidad hacia el agente que ha amenazado la libertad de conducta del sujeto.


Aportación de la investigación en reactancia al estudio de la personalidad

Ante la pérdida o amenaza al control que el individuo tiene sobre su vida, se incrementan los esfuerzos por recuperar dicho control Desde la psicología social se ha estudiado el efecto que tenía sobre las personas la introducción en el mercado de nuevos productos que cambiaran sus hábitos de conducta, o el efecto producido por la entrada en vigor de leyes que restringen libertades previas. Mazis analizó las reacciones de las amas de casa ante una ley que prohibía el uso de productos de limpieza que llevaban fosfatos. La reactancia se reflejaba en la sobrevaloración de las alternativas prohibidas y la infravaloración de las permitidas. Engs y Hanson: estudiaron los efectos del incremento de la edad legal para consumir alcohol. Se había incrementado el número de personas por debajo de la edad legal que bebían, frente el consumo que esa misma muestra de edad tenía cuando la bebida era legal. Benley y Wu encontraron que los mensajes con alta amenaza en su recomendación de la abstinencia aumentaban el consumo entre los bebedores habituales.

jueves, 28 de abril de 2016

Resolución del TSJ sobre días hábiles


TSJ. Resolución sobre días hábiles e inhábiles de despacho durante los días 27 de abril y 13 de mayo de 2016




El Tribunal Supremo de Justicia
Junta Directiva

Caracas, 26 de abril de 2016
Resolución No. 2016-0209

En ejercicio de las atribuciones que confiere al Tribunal Supremo de Justicia el artículo 267 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 2 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la Junta Directiva,

CONSIDERANDO

Que la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, en su artículo 31, establece que los Jueces están obligados a cumplir un horario de trabajo de ocho horas diarias, cinco días a la semana y que, fecha 16 de marzo de presente año resolvió implementar un Plan Estratégico de Ahorro de Energético, conformado por una serie de medidas extraordinarias y temporales tendentes a incrementar el ahorro y uso eficiente de la energía eléctrica, en atención a la situación a nivel nacional en materia ambiental y de energía eléctrica, en la cual se consideró la posibilidad de que dicha Junta Directiva acordara normas complementarias necesarias a dicho plan.



CONSIDERANDO

Que el Ejecutivo Nacional por razones de interés nacional, mediante el Decreto No. 2.303 publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 26 de abril del presente año, dictado en el marco de la emergencia económica, declaró los días miércoles, jueves y viernes como no laborables para el sector público, como medida a ser aplicada el día 27 de abril de 2016 y hasta el viernes 13 de mayo del mismo año, como consecuencia de los efectos negativos del fenómeno “El Niño” sobre los niveles de disponibilidad del volumen de agua almacenada en la Represa de Guri, que sirve a la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, lo cual amerita una urgente consideración en lo que respecta al Poder Judicial.

RESUELVE

PRIMERO: Todos los funcionarios judiciales, ejecutivos, administrativos y obreros de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, Inspectoría General de Tribunales, Escuela Nacional de la Magistratura, Jurisdicción Disciplinaria Judicial, Cortes Primera y Segunda de lo Contencioso-Administrativo, Juzgado Nacional Contencioso Administrativo de la Región Centro-Occidental, Tribunales con competencia en lo Civil, Mercantil, Tránsito, de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, Agrarios, Marítimos, Laborales, Contenciosos Administrativos, Contenciosos Tributarios, de todo el territorio nacional, como medida coyuntural, dejarán de laborar los días miércoles, jueves y viernes, como medida a ser acordada en el lapso comprendido entre el día 27 de abril de 2016 y hasta el viernes 13 de mayo del mismo año, inclusive.

SEGUNDO: Todos los Juzgados de la República tomarán las debidas previsiones para que no sea suspendido el servicio público de administración de justicia. Los jueces cualquiera que sea su competencia, continuarán los actos, juicios o audiencias que hayan iniciado dentro del horario acordado, atendiendo especialmente aquellos actos procesales que no puedan diferirse.

TERCERO: En materia de amparo constitucional se considerarán habilitados todos los días, incluyendo los días miércoles, jueves y viernes. Los jueces, incluso los temporales, están en la obligación de tramitar y sentenciar los procesos respectivos. La Sala Constitucional y demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia que lo ameriten, implementarán un rol de guardias los días objeto de la suspensión temporal de actividades.

CUARTO: Las Cortes de Apelaciones, Los Juzgados Penales de Primera Instancia en función de control y juicio ordinario, así como municipales penales, de la Sección de Responsabilidad Penal de Adolescentes, con competencia en Delitos de Violencia contra la Mujer de control, audiencias y medidas, en delito económicos, y antiterrorismo de los Circuitos Judiciales Penales, laborarán ordinariamente excepto los días miércoles, jueves y viernes comprendidos en el lapso a que se refiere el primer punto de la presente Resolución, respecto a los cuales se implementarán los roles de guardia que sea necesarios para la debida continuidad y atención procesal.

QUINTO: Se ordena a los Secretarios, Directores, Coordinadores, Gerentes, Jefes y Supervisores de los Órganos auxiliares del Poder Judicial, jueces y demás funcionarios, empleados y obreros de oficinas administrativas y dependencias judiciales a nivel nacional, a velar por el cumplimiento de lo aquí previsto. Se les exhorta a fomentar y acentuar las prácticas para el uso racional y adecuado del servicio de energía eléctrica, inclusive en aquellos casos que se establezcan debidamente guardias por razones de servicio; así como en general a todo el personal del Poder Judicial, a extender las concientización sobre esta práctica en todos los entornos y espacios en que se desenvuelvan.

SEXTO: Se ordena la publicación de la presente Resolución en la Gaceta Judicial y en el sitio web del Tribunal Supremo de Justicia.

Comuníquese y publíquese.


Dada, firmada y sellada en el Salón de Sesiones de la Junta Directiva del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los veintiséis (26) días del mes de abril de dos mil dieciséis. Años 205º de la Independencia y 157º de la Federación

domingo, 24 de abril de 2016

Conectores argumentativos

TIPOS DE CONECTORES LINGÜÍSTICO-ARGUMENTATIVOS

1) CONECTORES INDICADORES DE UNA PREMISA O DE UN ANTECEDENTE LÓGICO:


▪ Del examen anterior se advierte (u observa) que...
▪ Como es indicado por
▪ La razón es que
▪ Por las siguientes razones
▪ Se puede inferir de
▪ Se puede derivar de
▪ Se puede deducir de
▪ En vista de que
▪ Conforme a
▪ Dado que
▪ A causa de
▪ Porque
▪ Se sigue de
▪ Como muestra
▪ En ese contexto
▪ Bajo esa tesitura
▪ En ese tenor
▪ En tal caso
▪ Puesto que
▪ Ya que
▪ Como
▪ En tanto que
▪ Dado que
▪ Por cuanto
▪ Viendo que
▪ A juzgar por



2) CONECTORES CONCLUSIVOS O INDICADORES DE CONCLUSIONES:



▪ Por lo tanto
▪ Por ende
▪ Así
▪ De ahí que
▪ En consecuencia
▪ Por consiguiente
▪ Se desprende que
▪ Como resultado
▪ Ello autoriza a concluir que
▪ De lo que se sigue que
▪ Luego
▪ De lo que se concluye que
▪ Lo cual apunta hacia la conclusión de que
▪ De ello resulta necesario admitir
Así es dable llegar a la conclusión de que..
▪ Consecuentemente (o consiguientemente)
▪ Entonces
▪ Entonces es fuerza concluir que
▪ De ahí que deba arribarse a la conclusión de que



3) CONECTORES DE REAFIRMACIÓN O DE RESUMEN:


▪ En efecto
▪ Efectivamente
▪ Cierto es que
▪ Ciertamente
▪ En síntesis
▪ En breve
▪ Dicho en forma breve
▪ Para terminar
▪ En otros términos
▪ En suma
▪ En resumidas cuentas
▪ En fin
▪ Total
▪ Después de todo
▪ Al fin y al cabo



4) CONECTORES ADITIVOS O ADICIONADORES DE ARGUMENTOS:


▪ Asimismo (o Así mismo)
▪ Además
▪ También
▪ Igualmente
▪ De igual manera
▪ De igual modo
▪ Del mismo modo
▪ De manera similar
▪ De modo semejante
▪ Adicionalmente
▪ A mayor abundamiento


5) CONECTORES ORGANIZADORES O DIVISORES DE ARGUMENTOS:


▪ Por una parte
▪ Por otra parte
▪ Por un lado
▪ Por otro lado
▪ En un aspecto
▪ En otro aspecto
▪ Visto como “z”
▪ Apreciado bajo un enfoque “x”
▪ A su vez
▪ En primer lugar
▪ Primeramente
▪ En segundo término
▪ Por otra parte
▪ A su vez
▪ En primer lugar
▪ Así mismo
▪ Igualmente
▪ De igual modo
▪ De igual manera
▪ Del mismo modo
▪ Por otra parte
▪ A su vez
▪ En primer lugar.



6) CONECTORES DIFERENCIADORES O MODALIZADORES DE ARGUMENTOS:


▪ De hecho (o de facto)
▪ De derecho (o de iure)
▪ En realidad
▪ En el fondo
▪ A decir verdad, en esencia...



7) CONECTORES CONTRAARGUMENTATIVOS:


▪ Pero
▪ Empero
▪ Mas
▪ Sin embargo
▪ Aún así
▪ No obstante
▪ Con todo
▪ Aun cuando
▪ Eso sí
▪ Si bien
▪ A pesar de todo
▪ Pese a todo


▪ Aunque
▪ Si bien
▪ Eso sí
▪ Ni aún así
▪ Antes bien
▪ Ahora
▪ Ahora bien
▪ Aun cuando
▪ Eso sí
▪ Si bien
▪ A pesar de todo
▪ Pese a todo



8) CONECTORES DE CONTRASTE O PARA CONTRASTAR ARGUMENTOS:


▪ En cambio
▪ Por el contrario
▪ Al contrario
▪ De todos modos
▪ A pesar de todo
▪ Pese a todo
▪ Si bien
▪ Si bien es cierto
▪ Si bien es cierto que ... [tampoco lo es menos que...]
▪ Si bien
▪ Antes bien
▪ De todas maneras
▪ De todas formas



9) CONECTORES DE REAFIRMACIÓN, DE SÍNTESIS O RESUMEN:


▪ En efecto
▪ En breve
▪ Dicho en forma breve
▪ Para terminar
▪ En otros términos
▪ En suma
▪ En resumidas cuentas
▪ En fin
▪ Total
▪ Después de todo
▪ Al fin y al cabo



10) CONECTORES CONSECUTIVOS DE CAUSA O DE CONCLUSIONES INTERMEDIAS (NO FINALES):


▪ De manera que
▪ Por lo que
▪ Por lo tanto
▪ Por ende
▪ Así que
▪ Así pues
▪ Por eso
▪ De ahí que
▪ En consecuencia
▪ Por consiguiente
▪ Consecuentemente (o
consiguientemente)
▪ Se desprende que
▪ Luego
▪ Entonces
▪ Resulta que
▪ A causa de
▪ Ya que
▪ Como resultado se concluye
que
▪ Así es dable llegar a la
conclusión de que..
▪ Ello autoriza a concluir que
▪ De lo que se sigue que
▪ De lo que se concluye que
▪ Lo cual apunta hacia la
conclusión de que
▪ De ello resulta necesario
admitir
▪ Luego
▪ Entonces
▪ Luego entonces
▪ Resulta que
▪ A causa de
▪ Ya que
Consecutivo de tipo
parentético
▪ Por ello
▪ Por eso
▪ Por ese motivo
▪ Por tal motivo
▪ Dicho motivo
▪ Por esa razón
▪ Así pues
▪ Pues
▪ Por tanto
▪ En consecuencia
▪ Por consiguiente
▪ Por ende
▪ Pues
▪ Puesto que
▪ Por lo tanto
▪ Lo cual prueba que
▪ Por esta razón
▪ De ello puede inferirse que
▪ Lo cual significa (o implica) que
▪ Lo cual permite (o autoriza a) inferir que
▪ Se advierte (u observa) que
▪ Entonces es fuerza concluir que
▪ De ahí que deba arribarse a la conclusión de que
▪ Lo cual muestra (o prueba) que...
▪ Luego resulta necesario dejar establecido que...



11) CONECTORES EJEMPLIFICATIVOS O DE EJEMPLIFICACIÓN:

▪ Es decir
▪ Por ejemplo
▪ En otras palabras
▪ Como si
▪ Como



12) CONECTORES REFORMULADORES RECTIFICATIVOS:


▪ Mejor dicho
▪ Más bien
▪ Dígase que
▪ Aclarase que
▪ Es de aclararse que



13) CONECTORES REFORMULADORES EXPLICATIVOS:

▪ O sea
▪ Es decir
▪ Esto es
▪ A saber
▪ Dicho en otras palabras
▪ O en otros términos significa que

La teoría de los vidrios rotos

La Teoría de Los Vidrios Rotos

En el año 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un singular experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno de estos vehículos lo dejó en el Bronx, para ese entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro vehículo en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California.

Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc.
Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no pudieron llevarse lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (tanto de derecha como de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el vehículo abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo a la misma condición de deterioro y destrucción que el del barrio pobre.

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

Entonces, no se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.

Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va destruyendo los códigos de convivencia, tales como la ausencia de ley, de normas, de reglas, dejando la sensación de que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufrió el auto reafirmó y multiplicó esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’, la misma teoría que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de una casa y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se crean las condiciones para que surja y prospere el delito. Si se cometen “esas pequeñas faltas” como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja, y estas "pequeñas faltas" no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a la delincuencia). Esos mismos espacios abandonados por la gente serán progresivamente ocupados por los delincuentes.

La respuesta de los estudiosos fue más contundente aún, concluyendo que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno, el ambiente.

Tan solo vea un ejemplo en casa, si un padre de familia permite que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura, las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza; que la familia tenga malos hábitos alimenticios, pronuncien malas palabras, se falten el respeto entre los miembros del núcleo familiar, etc., entonces poco a poco esa familia caerá en un descuido de las relaciones interpersonales entre los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a tener problemas muchos más graves.

Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de los miembros de la sociedad entre ellos mismos, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, así como la errónea convicción de que nos faltan o no tenemos oportunidades, lo que ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.

La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR, pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto. Hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto y con la ayuda de Dios espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal. He soñado que a mis seres queridos les quede claro este mensaje, para que tengan conciencia y lo repitan el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, Un Mundo Sin Ventanas Rotas.

Nota: no pude disponer del nombre de autor, pero le doy las gracias por tan valioso escrito.

Uso incorrecto de la forma verbal hubieron

Preguntas frecuentes » Hubieron
Hubieron

La forma verbal hubieron es la que corresponde a la tercera persona del plural del pretérito perfecto simple o pretérito de indicativo del verbo haber: hube, hubiste, hubo, hubimos, hubisteis, hubieron.
usos correctos:

Esta forma verbal se emplea, correctamente, en los casos siguientes:

•    Para formar, seguida del participio del verbo que se está conjugando, la tercera persona del plural del tiempo compuesto denominado pretérito anterior o antepretérito de indicativo: hubieron terminado, hubieron comido, hubieron salido. Este tiempo indica que la acción denotada por el verbo ha ocurrido en un momento inmediatamente anterior al de otra acción sucedida también en el pasado: Cuando todos hubieron terminado, se marcharon a sus casas; Apenas hubieron traspasado el umbral, la puerta se cerró de golpe. En el uso actual, este tiempo verbal aparece siempre precedido de nexos como cuando, tan pronto como, una vez que, después (de) que, hasta que, luego que, así que, no bien, apenas. Prácticamente no se emplea en la lengua oral y es hoy raro también en la escrita, pues en su lugar suele usarse, bien el pretérito perfecto simple o pretérito de indicativo (Cuando todos terminaron, se marcharon a sus casas), bien el pretérito pluscuamperfecto o antecopretérito de indicativo (Apenas habían traspasado el umbral, la puerta se cerró de golpe).

•    Como forma de la tercera persona del plural del pretérito perfecto simple o pretérito de indicativo de la perífrasis verbal haber de + infinitivo, que denota obligación o necesidad y equivale a la más usual hoy tener que + infinitivo: El director y su equipo hubieron de recorrer muchos lugares antes de encontrar los exteriores apropiados para la película.

uso incorrecto:

•    No se considera correcto el uso de la forma hubieron cuando el verbo haber se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, pues con este valor haber es impersonal y, como tal, carece de sujeto (el elemento nominal que aparece junto al verbo es el complemento directo) y se usa solo en tercera persona del singular. Son, pues, incorrectas oraciones como Hubieron muchos voluntarios para realizar esa misión o No hubieron problemas para entrar al concierto; debe decirse Hubo muchos voluntarios para realizar esa misión o No hubo problemas para entrar al concierto.
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